5 ingredientes para que una relación funcione

Las relaciones afectivo-amorosas, como todo en esta vida, han evolucionado mucho recientemente. Razones para ello, hay muchas: mayor igualdad de derechos entre mujeres y hombres, mayor variedad en los tipos de relación y personas con las que salir, mayor aceptación de distintas orientaciones sexuales, irrupción de las redes sociales y plataformas tecnológicas en nuestro día a día, etcétera.

Teniendo en cuenta todos estos cambios, con frecuencia el principal fin que se busca en una relación amorosa, es que sea duradera y basada en el afecto con la otra persona, en la que eventualmente se busca compartir el largo plazo. Los seres humanos somos eminentemente sociales y la ciencia apunta a que las relaciones estables, ya sean amistades, familiares, otros lazos sociales, y la relación de pareja (uno de los estudios más reconocidos es el estudio de desarrollo adulto, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard); son un factor determinante en el bienestar y la felicidad individual a largo plazo. Una interpretación es que anhelamos la calidad, antes que la cantidad, en las relaciones.

El amor de pareja es así, para muchas personas, una experiencia esencial destinada a nutrirnos. Ojo, el amor platónico, en el que se espera a otra persona perfecta, que nos llene y satisfaga las 24 horas del día, es un prototipo irreal y que puede resultar muy perjudicial para quien tenga tales expectativas. Toda relación, por sana que pretendamos que sea, no está exenta de tensiones y momentos difíciles.

Dicho esto, establecer ahora una relación comprometida de larga duración, sana y equilibrada, parece una tarea más difícil. Las nuevas tecnologías, con aplicaciones que nos garantizan citas con infinitas personas, han sido el caldo de cultivo idóneo para un cambio en las reglas del juego, con nuevos conceptos como el ghosting, benching, breadcrumbing y otros que priorizan la cantidad, en lugar de la calidad. Sin embargo, también se han popularizado aspectos de la psicología de las relaciones, como la responsabilidad afectiva o la teoría de los estilos de apego, de manera paralela, que no tenían tanta presencia hace algún tiempo.

Nuestras relaciones y las expectativas que ponemos sobre ellas, fácilmente pueden ser fuente de alegrías, pero también de grandes tristezas y desdichas. ¿Quieres saber qué ingredientes básicos contribuyen a que una relación duradera funcione? Sigue leyendo, y te muestro una selección.

Autoconocimiento (esto sería un prerrequisito). Consiste en saber lo que se quiere de una relación. Tener claras nuestras necesidades, prioridades, virtudes y carencias, así como nuestras líneas rojas o no-gos. Idealmente, se da dentro de cada persona, antes de empezar una relación. Esto nos ayudará a formar cierta estabilidad emocional y nos predispone a eventualmente tener relaciones más seguras. Si no estamos predispuestas, de forma subconsciente, a tener una relación, será muy complicado que lo que viene a continuación nos funcione. Y si no tenemos nuestras características claras, corremos el riesgo que alguien se aproveche emocionalmente de nuestras carencias.

El primer ingrediente es la atracción, esa “chispa” o química. La atracción es el gancho, lo que nos llama la atención y gusta de esa persona, el interés inicial. Ahora, una relación es difícil que se sustente sólo en eso, por lo que esa chispa debe desembocar en respeto y reconocimiento. Esto implicar ver a otra persona que nos atrae, y además la reconocemos como alguien con necesidades y expectativas emocionales, que merece o desea (en el mejor de los casos, ambas), el mismo cariño que tú esperas. Si ambas personas reconocen esto, se ha empezado con buen pie. Si, por el contrario, sientes que tu pareja te minimiza, desatiende abiertamente tus necesidades emocionales o peor, te menosprecia, no estás en una relación sana.

En segundo lugar, y quizá, como consecuencia del primer ingrediente, estaría la admiración. Tras la química y el interés, debería haber algo de la otra persona, una característica o actitud, que nos parezca admirable. De nuevo, esto no es una veneración platónica (siempre habrá cosas que no nos gusten de nosotros, así como de nuestra pareja), ni que la tengamos en un pedestal permanente. Significa que, más allá de romanticismos, tengamos un interés genuino por la otra persona en algunos de sus quehaceres específicos. Puede ser, que admiremos como habla en público, como razona en cuestiones políticas, o lo bien y creativa que es a la hora de cocinar, por poner ejemplos.

En tercer lugar, vendría la sensibilidad. Compartir parte de nuestras vidas con otra persona implica que sus problemas (al menos, algunos) pueden ser parte de los nuestros, así como sus éxitos. Si nuestra pareja lo pasa mal, se duele, y nosotros no sentimos nada, vamos por mal camino. De igual forma, si ella se alegra, tiene un éxito, su buen ánimo nos debería contagiar, y viceversa. Como leí a Walter Riso, esto se resume en: tu dolor, me duele; tu alegría, me alegra.

El cuarto ingrediente sería lo que se conoce como complementariedad o interdependencia. Lo explico con una situación que seguro te suena: ¿tienes una amiga/o, que cuando empieza una relación con otra persona, desaparece? Quedar con ella/el, se hace difícil y cuando se da esa situación, siempre pide traer a su pareja. Quizá incluso te identifiques. Si ese es el caso, esa pareja no tiene una relación interdependiente, sino una muy dependiente, en la que ambas vidas se solapan por completo. Si queremos una relación equilibrada, hemos de entender que esta no es el todo de una persona, sino una parte importante. Las personas que han pasado temporadas largas de soltería, parten con ventaja en este punto. Está la vida de una, la vida de la otra, y la vida de ambas personas: el lugar común donde nos encontramos e intentamos divertirnos. Complementariedad implica querer y tolerar hacer cosas por separado, y por supuesto disfrutar de las cosas en común y exclusivas a la pareja: esa costumbre o afición, esas actividades (tanto dentro como fuera de la cama), viajes o conversaciones, que nos encanta hacer juntos. En una relación complementaria, hay más lugar para las sorpresas, y menos para la monotonía. No tenemos por qué compartir todo, pero sí compartir varias cosas, a poder ser numerosas y muy buenas.

A la izquierda, casi nada en común. En el centro, vida en común y áreas individuales. A la derecha, solapamiento casi total.

El quinto ingrediente, consecuencia de los anteriores, es el reparto de poder o democracia. Las relaciones son en parte un ejercicio de control, y por normal general, nos gusta sentirnos en control de nuestra vida como individuos. Cuando otra persona entra en ella, por tanto, perdemos algo de ese control en su favor, lo que nos puede asustar, pero al mismo tiempo es algo indispensable si buscamos una relación comprometida. Por eso, es conveniente que el poder esté repartido entre ambas personas (a poder ser que tengan un compás emocional similar), e inconveniente que el poder lo tenga una persona sobre la otra de manera constante. Ahora, ¿cómo se llegar a esto? En primer lugar, teniendo claro lo que queremos (el prerrequisito del inicio). No teniendo miedo a hablar, sintiéndonos relajados en la relación. Si sentimos que podemos ser nosotros mismo dentro de la relación, es una buena señal. Si sentimos que hemos de cambiar nuestra actitud constantemente, quizá para impresionar o dar una cierta imagen; no estamos haciendo las cosas bien. Si una persona tiene miedo de las reacciones o actitudes de la otra, tampoco es una buena señal. ¿Puedo ser yo mismo/a en la relación? Si la respuesta es sí, genial. Esto nos llevará a negociar – parte importante de toda relación – desde la igualdad, no desde la inferioridad o carencia. Democracia en la relación significa repartir el poder.

Arriba, dos personas que no ceden nada, tensando la cuerda hasta el fallo. Centro, una persona que ejerce total poder sobre la otra. Abajo, dos personas que se reparten el poder.

Finalmente, el catalizador principal para que todo esto funcione es la comunicación. Abierta, no violenta, clara, bienintencionada y amable – nada de dejarse llevar por impulsos, que nos pueden traer una mala pasada. Y tomarse las cosas con calma, como personas tenemos virtudes, defectos y estados emocionales variados. Si bien es cierto que hay muchísimas variables aleatorias que ocurren en cualquier relación, y por supuesto ha de haber química, podemos “entrenar” a nuestro corazón a tomar las decisiones que más posibilidades tengan de hacernos felices. Estos ingredientes pueden contribuir a ello.

En España, hay notables expertos como Arun Mansukhani, Luís Muiño, Marian Rojas Estapé o Walter Riso, que trabajan con el afecto y las relaciones de pareja, tanto mediante publicaciones y como con consultas (y muchos más con menor presencia mediática). Partes de su trabajo me han inspirado para escribir el artículo, así como de la teoría de los estilos de apego y otras publicaciones que he estudiado.

El derecho de todos, la Allemansrätten

Acampada libre en Ringedalsvatnet, Noruega. Fuente: Streyking photograph/Alamy.

Una de las características más conocidas de los países nórdicos es su singular naturaleza. Rocosos fiordos y montañas, glaciares, acantilados de película rodeados de agua o frondosos bosques bajo una fina lluvia. Son imágenes de postal, que cualquiera se imagina con cierta facilidad.

Por otro lado, la población de estos países está dispersa de manera muy irregular, lo que lleva a que haya extensas zonas naturales, sin urbanizar y con apenas población. Si a esto le añadimos algo de historia vikinga, como la batalla de Hafrsfjord y su consiguiente monumento, el resultado son escenas de naturaleza virgen que rozan lo místico.

Camino marcado en el Parque Natural de Glaskogen, Suecia.

Así, salir a la montaña, tanto para pasar el día como a irse de acampada, es una parte identitaria de los países escandinavos, especialmente en Noruega y Suecia (también existe en Islandia). Estas naciones están ciertamente “orgullosas” de su naturaleza, y rutas como la Kungsleden, Helsetkopen (donde se rodó parte de una de las últimas entregas de Misión Imposible), la costa rocosa de Hovs Hallar (escena del ajedrez en El Último Sello) o la icónica roca que desafía la gravedad, Kjeragbolten, son solo algunos ejemplos de esta particular naturaleza, que en muchos casos trasciende más allá de la comunidad senderista. Hay infinidad de posibilidades de explorar y disfrutar de la naturaleza en esta zona del mundo.

Sin embargo, hay una norma especial en estos países, que los hace únicos y sirve como reclamo para este tipo de turismo: la Allemansrätten (en sueco) o Allemannsretten (en noruego). La norma permite la acampada libre en ambos países, si bien se han de cumplir un par de cuestiones básicas.

La Allemansrätten es un acuerdo, protegido por ley, que permite a cualquiera que se encuentre en el país a recorrer libremente la naturaleza, lo que incluye acampar junto a un bosque, un lago, la montaña, etcétera; incluso en terrenos privados, siempre que no estén destinados a la agricultura. Las cuestiones que seguir son sencillas: se ha de dejar todo como nos gustaría encontrarlo, o sea, sin alterar y limpio de basura; y se ha de mostrar consideración con la fauna y la flora.

El origen de esta norma se remonta a la antigüedad, y la evidencia de distintas vías y asentamientos sugiere que esta forma de vida puede haber sido una práctica habitual en estas sociedades originalmente rurales. En la práctica, esta actividad se popularizó en ambas sociedades tras la 2ª Guerra Mundial, y oficialmente se reguló en 1957, como parte de la regulación de actividades al aire libre (Friluftsloven) de Noruega; y en 1994 como parte de la Constitución Sueca, dentro de la sección del Medio Ambiente.

Refugio en el Parque Natural de Glaskogen, Suecia.

La acampada libre, así como la pernocta en refugios (existe una amplia red de éstos, aunque algunos requieren reserva con antelación) es una actividad popular y legalmente amparada en estas tierras. Tanto si lo intentas por primera vez, como si ya tienes experiencia en acampar, recuerda seguir los siguientes consejos:

  • La norma se limita a zonas naturales, o sea, nada de acampar en parques urbanos. Se recomienda hacerlo, al menos a 150-200 metros de distancia del edificio (ya sea una casa, o cabina de montaña) más próximo.
  • Acampar está generalmente permitido en reservas naturales y zonas protegidas, pero cada zona puede tener excepciones o leyes específicas. Intenta revisar señalizaciones, paneles informativos u oficinas de turismo.
  • Si planeamos acampar en un terreno privado, por más de dos noches, se requiere pedir permiso a la persona titular de esas tierras.
  • En cuanto al fuego, asegúrate que no existen prohibiciones en la zona donde te encuentres. Intenta limitar el fuego a equipos portátiles, y evitar hacer hogueras en medio del bosque. Existen áreas destinadas para ello en muchas zonas.
  • La caza y la pesca, generalmente, no se amparan en esta norma, para ello hay leyes particulares. Recoger setas, bayas u otras frutas silvestres, siempre con conocimiento, está permitido.

Recuerda, la mayoría de rutas populares están señalizadas a través de postes de madera con colores, pintura llamativa sobre la corteza de algunos árboles y otras señales o balizas. ¡A disfrutar de la naturaleza!

Escandinavia a bocados (VII): Krebsegilde o Kräftskiva

Kräftskiva. Fuente: Anna Hållams/imagebank.sweden.se

La Krebsegilde (en Dinamarca) o Kräftskiva (en Suecia), es una fiesta tradicional en la que se celebra la temporada de pesca cangrejos de río, típicamente durante el mes de agosto, periodo general en el que se permite la pesca de este especimen.

Algunas fuentes citan sus orígenes minoritarios en la realeza sueca del S. XVII, pero la Kräftskiva popular, se desarrolla con fuerza en Suecia más recientemente, durante el S. XX. Con el paso de los años, esta tradición se ha extendido a algunas partes de Finlandia (especialmente en esas zonas donde se comparte el idioma), Noruega y finalmente Dinamarca, donde la Krebsegilde es algo menos mayoritaria que en su país vecino.

La celebración en sí es una especie de “homenaje al cangrejo” y, por qué no, otra excusa para jartarse a chupitos de aquavit. Siempre que el tiempo lo permita, una auténtica Kräftskiva se celebra en el exterior, cerca de un lago o cuerpo de agua y con multitud de decoraciones de papel (incluyendo gorros de cono y delantales celebrando a los cangrejos). Para animar al personal, es habitual que algún maestro de ceremonias entone canciones tradicionales y llame al habitual skål! de tanto en cuanto. Otra alternativa, quizás en lugares más turísticos, es que se celebre un corto cuestionario para dar a conocer aspectos de esta tradición.

Presentación del plato en una Krebsegilde en Copenhague, agosto de 2023.

En cuanto a la preparación del plato principal, es súper simple: los cangrejos se hierven en agua salada y se colocan enteros, sobre grandes fuentes para que cada persona escoja el que más le apetece. El plato se adorna con eneldo (hierba esencial en la cocina de pescado y marisco escandinava). Ese día, nos saltamos cualquier tipo de protocolo que para eso están los delantales y las toallitas desinfectantes: resulta común escuchar a los comensales sorber el plato principal.

Los acompañamientos pueden variar: ensaladas diversas, pan con mantequilla, patatas caramelizadas o u otras verduras estacionales. Lo que no debería faltar, si seguimos la tradición sueca, es Västerbottenost, el queso nacional por excelencia, de sabor semi intenso y textura quebradiza.

En definitiva, la Krebsegilde o Kräftskiva ofrece una agradable oportunidad para sumergirse la cultura popular y culinaria escandinava, y a buen seguro que podemos encontrar eventos en restaurantes locales que la ofrezcan, en las principales ciudades nórdicas, especialmente en Suecia.

Feliz cangrejada – skål!

Fuentes:

https://web.archive.org/web/20090204020249/http://www.sweden.se/templates/cs/CommonPage____11371.aspx

https://visitsweden.com/what-to-do/culture-history-and-art/swedish-traditions/crayfish-party/

https://www.dr.dk/nyheder/kultur/anbefalinger/fest-som-svenskerne-6-ting-du-skal-bruge-holde-krebsegilde

Cambio Climático: Límites Planetarios

Una medida, quizá la más conocida, con la que cuantificamos el cambio climático es la concentración de CO2 atmosférico. Se emplea, en numerosos estudios científicos, para evidenciar como la combustión de combustibles fósiles que los humanos realizamos para obtener energía. El Cambio Climático se ha convertido así, en una realidad con bases científicas.

Trabajo visual de Kimberly Nicholas, via Rob Hopkins.

El clima está cambiando, y afecta al planeta. Antes de llegar a las soluciones que tenemos para mitigar o adaptarnos sus efectos cabe preguntarse, ¿qué impactos específicos tiene sobre la tierra? ¿pueden medirse? ¿cómo?

La cuantificación de los efectos que el cambio climático tiene sobre el planeta es un reto en sí mismo. Hay predicciones, pero es difícil saber con exactitud, hasta qué grado puede afectar a ciertos sistemas como los océanos, la biosfera, los usos del suelo, etcétera. Nadie tiene una bola de cristal, y ello supone un quebradero de cabeza más para la comunidad científica, a la hora de recomendar políticas de reducción de emisiones, mitigación o adaptación, entre otras.

Exposición en la Royal Danish Academy con un elenco de proyectos de urbanismo, arquitectura y diseño que consideraban los límites planetarios, en Copenhague.

Con la ambición de dar respuesta a esta necesidad, un grupo internacional de científicos, bajo el amparo del Centro de Resiliencia, de la Universidad de Estocolmo, detalló el concepto de Límites Planetarios en 2009. Este grupo desarrolló una metodología, cuyo fin es evaluar el estado de salud medioambiental de la Tierra, a través de 9 indicadores que cuantifican la estabilidad y resiliencia del planeta, principalmente ante los efectos desencadenados por el Cambio Climático.

Estos nueve indicadores se enumeran a continuación:

  1. Cambio Climático. Se cuantifica, la relación entre le energía entrante y saliente de la Tierra, originada por la acumulación de gases de efecto invernadero (GEI) y aerosoles. A mayores emisiones de GEI, mayor radiación atrapada bajo la atmósfera, lo que causa el incremento en las temperaturas y la alteración de los patrones climáticos.
  2. Acidificación de los océanos. La absorción del CO2 atmosférico implica un descenso del pH de los océanos, aumentando la acidez del agua. Este proceso afecta a los ecosistemas marinos e inhibe la capacidad de los océanos como sumideros de CO2.
  3. Capa de ozono. La capa de ozono estratosférica protege a la Tierra de la radiación ultravioleta. El agujero (o mejor dicho, debilitamiento, por hacerse más fina) de la capa de ozono, causado por ciertos productos químicos, permite por tanto que una mayor radiación llegue a la superficie terrestre.
  4. Ciclos de nitrógeno y fósforo. Ambos ciclos naturales son críticos para el equilibrio de los ecosistemas. La entrada de fósforo en grandes masas de agua, como océanos y mares, así como la fijación de nitrógeno (extracción del nitrógeno atmosférico, un gas inerte), causan disrupciones en los ciclos naturales de estos elementos y su consecuente desequilibrio.
  5. Uso del agua por las personas. Obras en ríos, marjales, desviaciones, etcétera. Pueden  provocar cambios en los ciclos hidrológicos, y en particular, su alteración en ríos y/o humedad del suelo, puedo provocar disrupciones en sus funciones como captación de carbono y biodiversidad, así como alteraciones en la cantidad y frecuencia de las precipitaciones. Se hace una distinción entre aguas verdes y azules, es decir, el agua encontrada en plantas, suelo y lluvia; y el agua fresca en ríos, glaciares, reservas o helada en los polos.
  6. Deforestación y otros cambios de uso del suelo. El uso o transformación del suelo para distintos usos de las personas (es decir, urbanización o deforestación, entre otras), pueden de nuevo alterar sus funciones ecológicas como la captura de carbono, la humedad relativa del suelo y su impacto en ciertos ecosistemas, etcétera.
  7. Pérdida de biodiversidad. Aquí se mide el alcance y el tipo de ecosistemas, organismos y medios ambientes afectados por las actividades de los seres humanos en el planeta. La biosfera tiene la habilidad de co-regular el equilibro planetario, así como los ciclos químicos, sobre la tierra. Con la pérdida de biodiversidad, y, en parte, la extinción de especies puede causar un declive en la integridad de la biosfera.
  8. Contaminación de partículas en atmósfera. Se trata del incremento de partículas en el aire, directamente como consecuencia de actividades humanas o de fuentes naturales causadas por alteraciones en el clima (incremento de las temperaturas, o modificaciones de los patrones de precipitación).
  9. Contaminación química. La introducción, a raíz de las actividades de los seres humanos, de sustancias químicas sintéticas (por ejemplo, microplásticos o contaminantes orgánicos), materiales radioactivos (residuos radioactivos, armas o accidentes nucleares) e intervenciones en procesos evolutivos (como por ejemplo, organismos genéticamente modificados), entre otras.

Habitualmente, pueden verse representados por un gráfico circular, y dependiendo del color y amplitud de cada parámetro, puede verse si se ha excedido o no, dentro de un límite establecido como el umbral de operación seguro o safe operating space, establecido por la comunidad científica. En el siguiente diagrama, puedes ver esta representación y como en 6 de los 9 parámetros se sobrepasa este umbral.

El Centro de Resiliencia mide por tanto los límites planetarios, indicando cuáles se han superado y el margen de maniobra restante, basándose en estos parámetros. Los Límites Planetarios han sido utilizados por la ONU, la UE y otros organismos para elaborar políticas climáticas, y sirven como base para una serie de otras teorías relacionadas con el clima.

Puedes informarte más visitando los siguientes enlaces:

Artículo científico sobre la medida de concentración de CO2 que lleva midiendo la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los EEUU desde 1958 y lo que representa, https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-atmospheric-carbon-dioxide

Artículo científico sobre el estado actual de los límites planetarios: https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adh2458

Enlace a la página principal de los límites planetarios dentro del Centro de Resiliencia de la Universidad de Estocolmo: https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html

Copenhague en 12 paradas (II): la vida moderna

En esta segunda parte de nuestro recorrido por Copenhague, nos sumergimos en la modernidad y vitalidad contemporánea que la ciudad respira. Arquitectura innovadora o espacios verdes urbanos, exploraremos otras seis experiencias que capturan la esencia del Copenhague actual. Si todavía no leísteis las 6 primeras paradas en Copenhague, os animo a hacerlo antes de que sigáis por aquí. Continuemos:

Galería de arte en Christiania.

7. Christiania. Megaconocido barrio hippie, donde hasta hace bien poco se podía comprar marihuana en la conocidísima “pusher Street” o calle de los camellos. Fundada en la década de 1970 por un grupo de artistas y activistas, esta comunidad autónoma ha florecido en una suerte de experimento social, certificado por el mensaje que podemos leer bajo el arco de su entrada principal, al salir “you are now entering the EU”. En 2024, tras muchos años de idas y venidas entre los habitantes y el ayuntamiento, se decidió acabar con esta actividad y la calle donde se podía comprar, como tal, ha sido desmantelada.

El barrio mantiene, sin embargo, ese encanto que muchas zonas alternativas poseen. Calles sin pavimentar, casas decoradas con coloridos murales, almacenes reconvertidos a cafés, puestos de segunda mano, casas de artesanía o puestos de comida en su plaza principal, donde también existe un escenario donde se celebran espectáculos prácticamente cada día en verano. Más allá de la zona principal donde, recomiendo dar un paseo en dirección a los lagos, donde veremos casas singulares (en algunas casas de ellas viven familias corrientes), habiendo hasta un colegio, médico, etc. Toda esta zona está alejada de la entrada principal y es menos turística.

8. Paseo por los lagos y Nørrebro. Es una de las zonas de salir de Copenhague y barrio hípster, probablemente el más culturalmente diverso de toda Dinamarca. Es el ejemplo perfecto de la transición de un barrio obrero (finales del S.XIX) a un núcleo de creatividad contemporánea, a partir de la segunda mitad del S. XX. Y es que hoy aquí conviven estudiantes, inmigrantes llegados de todo el mundo, familias y ciudadanía sénior en un ambiente que alterna cervecerías, hostales, residencias universitarias, parques familiares y tiendas tanto nuevas, como de las de toda la vida.

Podéis empezar un paseo agradable alrededor de los lagos, y cruzar el Droning Margrethe´s brø por Nørrebrogade. Blågårsgade, una de las primeras calles adyacentes, tiene un ambiente exterior animado (siempre que el tiempo lo permita), con varios pubs y sitios para cenar algo sencillo. Si seguís caminando, pasareis junto al icónico muro amarillo que alberga el cementerio de Assistens. Se puede entrar y dar un paseo, o buscar las tumbas de daneses célebres como Hans Christian Andersen o Niels Bohr, que aquí descansan.

Siguiendo por la misma Nørrebrogade, llegareis a un espacio urbano muy particular: den Røde Plads o la Plaza Roja, que cuenta con bancos, fuentes y otro mobiliario urbano traído de distintas ciudades del mundo, así como un amplio mural urbano junto al centro cultural de Nørrebro. La plaza conecta con den sorte plads (la plaza negra), con su icónico paseo de cebra en cuesta, uno de los enclaves más fotografiados de la Copenhague moderna.

Esquina genuina en Nørrebro.

9. Kødbyen o «meatpacking district». Antiguamente, dominio de carnicerías y mataderos, la zona se ha reinventado como un epicentro chic donde las viejas naves albergan ahora restaurantes, tiendas de comida especializada y algún bloque de oficinas de arquitectura innovadora, al estar reconvertidos de viejos edificios industriales. Las luces colgantes, el aroma de las parrillas y la música en las terrazas nos invitan a cenar y refrescarnos en una zona icónica para la gente joven. La zona está muy bien comunicada con la estación central por Sønder Boulevard, y esconde varios pubs o discotecas como NOHO, Halmtorvet 9 y Jolene.

10. Nordhavn. Distrito nuevo, al norte de Kastellet, y principal terminal portuaria de la ciudad. El barrio es una excelente muestra de cómo puede expandirse un área urbana (antiguamente, una zona industrial) hacia el mar, ya que esta superficie, está situada sobre cimientos construidos con diques artificiales sobre el agua, en una gigantesca obra de urbanística.  Este megaproyecto comenzó en 2009, y se orientó hacia el desarrollo de canales e isletas, siguiendo los principios de la “ciudad de los 5 minutos” y otros aspectos ligados a la sostenibilidad en entornos urbanos.

Ejemplos de esto son sus innovadoras fincas, que se mezclan con espacios y terrazas verdes, en un entorno totalmente moderno donde destacan el edificio de las Naciones Unidas o las torres Portland, dos antiguos silos de cemento reconvertidos a oficinas.

Vista aérea de Nordhavn. Shutterstock.

11. Refshaløen. Este antiguo astillero también ha sido reconvertido en una zona comercial, al más puro estilo de películas y series distópicas como Mad Max, Waterworld o The Walking Dead. Sus almacenes y grúas antiguas contrastan con estructuras modernas y arte callejero que dan vida a este distrito. Estas antiguas estructuras albergan hoy restaurantes, puestos de comida callejera (Reffen), alguna tienda, un teatro, un rocódromo, e incluso talleres para artistas u oficinas. De nuevo, Refshaløen es una muestra de cómo reimaginar espacios urbanos y aprovecharlos mediante reutilización, en lugar de demoler y construir edificios nuevos.

Más allá de ser una zona creativa, Refshaløen (algo alejado del centro, pero al que se puede acceder en barcos de transporte público), es el lugar idóneo para terminar el día comiendo y bebiendo y junto al principal canal que marca esta ciudad. La zona queda exactamente opuesta a Kastellet, el histórico origen de Copenhague, únicamente separado por el agua, que ejemplifica el contraste entre la historia de la ciudad, y su vertiente moderna y cosmopolita.

Una de las entradas de Reffen.

12. Espacios verdes. Copenhague cuenta con multitud de jardines y parques urbanos en todos sus barrios, agradables para dar un paseo, dar de comer a ovejas, hacer deporte, tomar el sol o montar un picnic, dependiendo de la época del año y nuestras necesidades.

El jardín botánico junto a Nørreport y frente al Castillo de Rosenborg (que también cuenta con un jardín mencionado en la entrada anterior), contiene la mayor colección de plantas de toda Dinamarca. Su actual ubicación data de 1870, y contiene 27 invernaderos, algunos de ellos especiales, por ejemplo, el de las palmeras, que contiene una escalera de caracol de acero de 1874.

Cerca queda también el Ørstedparken, muy céntrico y que toma su nombre del físico danés descubridor del electromagnetismo, Hans Christian Ørsted. Este parque, junto a otros como el jardín botánico o el que queda junto al Statens Museum for Kunst, siguen la línea de las antiguas fortificaciones del casco antiguo, siendo sus lagos las antiguas fosas.

El parque de Frederiksberg, presidido por el palacio de mismo nombre, fueron testigos de parte de la vida de Federico VI, que nos saluda en una de sus entradas. En otros parques, como Kalvebod Fælled en Vestamager o Sydhavnstippen, podemos dar largos paseos o ciclorutas por zonas más salvajes, dar de comer a ovejas o encontrarnos con grupos de ciervos o vacas.

Vacas al aire libre en Kalvebod Fælled.

13. Carlsberg Byen o la Ciudad Carlsberg, en Valby. No quiero despedirme sin mencionar este complejo histórico, que incluye la antigua fábrica de cerveza (reconvertida a museo), un centro de investigación para la cerveza, propiedad del grupo, un faro, y otras zonas nuevas. Establecido a principios del Siglo pasado, en 2006 Carlsberg cerró la fábrica de esta zona y el grupo decidió reconvertir la zona. Destaca la imponente entrada de los elefantes y su torre, o la doble puerta o Dipylon.

Torre y puerta de los elefantes, en Carlsberg Byen.

Y hasta aquí, la segunda entrada sobre Copenhague, la capital más continental de Escandinavia. Ah, si pasáis por aquí, recomiendo que os informeis sobre el smørrebrød, el plato más típico del país, y no os marchéis sin probarlo.

Copenhague en 12 paradas (I): Historia

Copenhague es la capital de Dinamarca y por tanto, la más sureña de Escandinavia. Con algo menos de 1 millón de habitantes, es la que cuenta con un clima más benevolente y sin duda, la reina mundial de las bicicletas, compartiendo el trono con Ámsterdam.

A continuación, os propongo una lista de primeras 6 visitas imprescindibles, si queréis sumergiros en la magia e historia de esta encantadora ciudad.

1. Conjunto real en el corazón de Copenhague: comenzamos en Amalienborg (Palacio Real) que podemos observar por fuera y, con suerte, ser testigos de un cambio de guardia a mediodía – cuidado con acercarse mucho a éstos para tomar una foto: más de una vez he visto como llamaban la atención a quien lo hacía. Este Palacio es la residencia de invierno de la familia real, y consiste de 4 edificios idénticos que forman una estructura octogonal, con una estatua de Federico V a caballo presidiendo la plaza. Desde aquí se cruza a la imponente Marmorkirken (Iglesia de Mármol), a la que puede entrarse gratuitamente si no se está celebrando un servicio. Muy cerca queda la fortaleza, Kastellet, por la que podemos dar un paseo y finalizar junto a la icónica escultura de La Sirenita (Den Lille Havfrue). Estas distintas atracciones se encuentran en la Indre By (el centro de la ciudad), muy próximas unas a otras. Ah, mención especial para el museo de diseño, que queda entre Marmorkirken y Kastellet. Si os gusta el diseño, adelante, si no, recomiendo pasar a la cafetería (no está restringida a los visitantes del museo) y tomar un café o desayuno en el jardín de esta antigua mansión.

La Catedral de Mármol, Marmorkirken.

2. Explora el centro: desde Tivoli hasta Nørreport. Empezando por la Estación Central de tren, podemos pasear tranquilamente junto al parque de atracciones Tivoli. Fundado por Georg Carstensen (1812 – 1857), este parque de atracciones es uno de los más visitados del mundo, siendo uno de sus motivos su inusual ubicación en el mismo centro de la ciudad. El parque abrió sus puertas en 1843 (la entrada principal no ha variado su aspecto desde entonces) y entrar cuesta unas 150 Coronas Danesas. Las atracciones o espectáculos se pagan por separado. Desde los jardines podemos cruzar directamente a la plaza del Ayuntamiento (Rådhuspladsen), que también debido a su amplia esplanada y de nuevo su ubicación (bordeada por Hans Christian Andersens Boulevard, probablemente la avenida urbana con mayor tráfico de Dinamarca), la hace un lugar muy popular tanto para turistas como para locales, siendo escenario de distintos eventos y congregaciones. Allí podemos intentar localizar una estatua del mismo Hans Christian Andersen, o una fuente que escenifica la lucha entre un toro y un dragón. La plaza está presidida por el nuevo ayuntamiento, finalizado en 1905, que puede visitarse. El museo Nacional de Dinamarca y Glyptotetek, el primero de historia, naturaleza y fauna, y el segundo, de arte de distintos tipos y épocas (comenzó como exposición privada de Carl Jacobsen, hijo del fundador de la cervecera Carlsberg, en 1897), están muy cerca del ayuntamiento y ambos son de una calidad excepcional. Callejeando unos 10 minutos en dirección Noroeste llegamos al céntrico y animado mercado de Torvehallerne. Allí podemos encontrar puestos para tomar algo, así como pequeñas tiendas principalmente de productos gastronómicos. Eso sí, muchos de estos productos son de importación, lo que multiplica tanto su huella de carbono como su precio. Existe también, un puesto con comida típica de la isla de Bornholm, y fuera, dependiendo del tiempo, suele haber un puesto de flores y otro – enorme – de fruta y verdura. Tomarse una bebida caliente en una de sus terrazas al atardecer, es una maravilla.

Rådhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento.

3. Christianshavn y Holmen: Danish Architecture Centre, Black Diamond, la North Atlantic House y la nueva Ópera. Christianshavn es un barrio eminentemente residencial pero que contiene joyas de la arquitectura. Del lado del canal más pegado a la ciudad encontramos el Danish Architecture Centre, un centro público-privado que tiene como fin la promoción de conocimiento sobre arquitectura y entorno urbano. El mismo edificio da cabida a bloxhub, un espacio de trabajo, así como viviendas. Muy cerca tenemos Den Sorte Diamand (el diamante negro), edificio moderno que comunica con la clásica biblioteca real. Ambos pueden visitarse. Cruzando el canal (podemos hacerlo por el puente junto a Nyhavn, o en uno de los ferris que funcionan como transporte público), pasaremos a una zona más ajardinada y residencial (Christianshavn central), donde se encuentra la Real Academia Danesa de Arquitectura, Diseño y Conservación (Det Kongelige Akademi – Arkitektur, Design, Konservering), entidad de educción Universitaria establecida en 1754, y una de las escuelas de arquitectura más antiguas del mundo. La escuela se ubica, en unos barracones que antiguamente tenían uso naval, y en ella también podemos visitar exhibiciones itinerantes de arte contemporáneo. Muy cerca (imposible no verla) está la nueva Opera, una de las más modernas y caras de construir del mundo, cuyo principal arquitecto fue Hening Larsen. El edificio se completó a finales de 2004. Por dentro, cuenta con un escenario principal y otros cinco más pequeños, y, por fuera, llama la atención la fachada principal en video y acero y el impresionante tejado metálico saliente, a unos 30 metros de altura. En 2022, este último fue escenario de la competición de saltos libres de Red Bull, desde allí se lanzaban acrobáticamente al agua varios atletas – imaginaos la escena.

Verdura fresca en el mercado de Torvehallerne.

4. Kongens Nytorv, Nyhavn y el Parlamento (Christiansborg Slot). Nyhavn es un bullicioso paseo junto a uno de los canales de Copenhague, repleto de barcos de época en el agua y edificio coloridos mirando a ella, entre los que se incluyen antiguas viviendas, cafés, restaurantes y tiendas para turistas. El paseo, diseñado entre 1670 y 1675, fue la principal zona de entrada de bienes provenientes del mar hacia la antigua ciudad en Kongens Nytorv, y en aquella época era conocido por ser un ambiente propicio para los vicios de algunos marineros: juego, alcohol y prostitución. Hoy en día es una de las calles más fotografiadas de Copenhague y si el tiempo tiempo es benévolo, las terrazas de sus establecimientos se llenan. Dejando el agua a nuestras espaldas y caminando hacia el interior de la ciudad, llegamos a Kongens Nytorv (la nueva plaza real), la mayor plaza de la ciudad, diseñada en la misma época que Nyhavn por el Rey Christian V con una forma circular. Es habitual encontrar aquí exposiciones artísticas al aire libre, puestos de comida rápida o mercados de segunda mano o Navideños, dependiendo de cuando la visitemos. Además, la plaza es punto de encuentro de varios edificios importantes como el Teatro Real de 1874, el histórico Hotel d’Anglaterre o el centro de compras Magasin du Nord. Saliendo por el principal bulevar en dirección sur, llegaremos al Palacio Real de Christiansborg, uno de los enclaves turísticos más importantes de Dinamarca. A parte de ser residencia real, el complejo de edificios del castillo alberga el parlamento danés (Folketinget), así como la oficina de la primera ministra y la corte suprema, entre otras funciones institucionales. Aquí se albergan los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial del país. Existen varias modalidades para visitarla a distintos precios. Finalmente, podemos subir a la torre que preside el palacio para obtener una visión panorámica de la ciudad, de manera gratuita. En el complejo también pueden encontrarse pequeños museos y exhibiciones, así como el edificio antiguo de la bolsa (ahora mismo en proceso de restauración tras el incendio de 2024), que queda muy cerca.

Vista aérea desde la torre del parlamento.

5. Rosenborg slot y jardines adyacentes. Céntrico complejo formado por un pequeño castillo y unos externos jardines abiertos en el centro de la ciudad. El castillo de Rosenborg es un edificio de estilo renacentista mandado construir bajo el reinado de Christian IV, cuya construcción se completó en 1624. Fue empleado como residencia real hasta principios del S XVIII, y puede visitarse por unas 120 DKK. Por fuera, los jardines, originalmente privados, son hoy en día el parque urbano más antiguo y visitado de la ciudad, ofrece muchas explanadas donde echarse a leer un libro o charlar, dar un paseo o tomar un café. Tiene también algún parque infantil para los más pequeños, y a parte del castillo incluye otros monumentos y edificaciones más pequeñas. En la acera de enfrente, tenemos otros edificios históricos con sus respectivos jardines: el museo estatal de historia natural (Statens Naturhistoriske Museum) y el de arte (Statens Museum for Kunst) – este último, no solo por su contenido sino por el edificio en sí y su ubicación, es una de las mejores visitas culturales que podéis hacer en Copenhague – junto con los ya mencionados Glyptoteket y el museo Nacional.

6. Dyrehaven y Dyrehavenbakken, en Klampenborg. Ubicados unos kilómetros al Norte del centro (a unos 15 minutos en tren), encontramos el Parque de los Ciervos, que combina un paisaje de olmos centenarios con varias poblaciones de ciervos y gamos. La zona, de unos 11 km2 fue encargada por el rey Federico III en 1669, quien ordenó que la zona debía cercarse y emplearse como zona de caza para la nobleza. El parque contiene también el Eremitageslottet, unas dependencias reales completadas en 1736 que servían para la celebración de banquetes tras las sesiones de caza en el parque. En este parque podemos dar un agradable paseo, ver a la fauna desde una distancia (hay más de 2000 ejemplares en la reserva), o hacer un picnic. Junto al parque se encuentra Dyrehavsbakken, el parque de atracciones que, fundado el 1583, hace que sea el más antiguo del mundo en funcionamiento hoy en día. A diferencia del Tivoli, al recinto de Bakken puede entrarse totalmente gratis y está lleno de zonas para comer, cafés y todo tipo de atracciones. El recinto cuenta también con numerosas placas informativas que narran la historia de un lugar verdaderamente pintoresco.

Y, hasta aquí, la primera mitad de nuestra recomendación para conocer esta capital escandinava, a través de paradas históricas que esperemos acerquen algo más la tradición danesa a aquellas personas que se decidan a visitarla. En la siguiente entrada, revelaremos las otras 6 paradas imprescindibles, con un toque más contemporáneo y alguna recomendación especial.

5 consejos para afrontar la incertidumbre

”Me da miedo el futuro.” Así nos podemos encontrar muchas personas, en algún momento a lo largo de nuestras vidas: incertidumbre. En mi caso, e imagino que, como muchas otras personas, el periodo reciente más intenso y prolongado durante el cual me enfrenté a una gran incertidumbre se dio durante la pandemia de COVID 19. Además de la globalidad de la pandemia, encontrarme solo, viviendo en una isla danesa con un contrato de trabajo temporal cercano a finalizar, no ayudó mucho a mi estado de ánimo. Aunque como muchas situaciones en esta vida, pudo haber sido mucho peor.

Algunas personas han descrito la incertidumbre como “el mejor regalo que nunca quisiste”, ya que no se puede evitar en su totalidad, siempre estando presente en nuestras vidas a distintos niveles de gravedad. En casos severos, la enfermedad de un ser querido; y a partir de ahí casos menos dramáticos, pero de cierta seriedad, como un despido laboral, un largo periodo de desempleo, una ruptura sentimental; o casos menores como pérdidas materiales, cambios en planes de trabajo o transporte; y hasta situaciones tan nimias como no saber el tiempo que hará hoy.

Tras la mencionada experiencia durante la pandemia y el estudio de artículos sobre el tema, se comparten aquí formas que pueden ayudarte a afrontar periodos de incertidumbre a nivel individual. El enfoque parte de la inteligencia emocional, definida por Daniel Goleman en su libro homónimo, y que se entiende como la habilidad de las personas en procesar sus emociones, así como las de otras, y el empleo de esta información como guía de su comportamiento.

Las estrategias que empleé y que describo parten de la autorregulación, o lo que es lo mismo, la habilidad de controlar nuestras propias emociones y así actuar en consecuencia. Todas parten de la base que cada persona debería tratarse, a sí misma, como totalmente responsable de su propio bienestar; y el fin no es otro que mitigar esa angustia a veces causada por la incertidumbre, tranquilizándonos. Allá vamos.

Escena de la película Full Monty. Searchlight Pictures.

En primer lugar, es importante que encontremos momentos y lugares en los que podamos pensar con cierta claridad, es decir, de la forma más racional posible. Este puede ser uno de los primeros pasos para mitigar los pensamientos negativos que acarrean ciertas emociones: no voy a encontrar un trabajo, no merece la pena seguir intentando esto, etcétera. Una vez tengas ese momento y lugar (por ejemplo, pasear por un jardín a primera hora, pasar tiempo en una biblioteca o en un café tranquilo), intenta pensar en datos. Busca, piensa en experiencias anteriores, o en las de otras personas que conozcas. ¿A cuántas personas conoces, que estuvieron sin empleo tanto tiempo? ¿Verdad que conoces a más gente, que pasó por algo similar y se recuperó? Puedes hacerle estas preguntas a alguna/s persona/s de confianza, que sepas que pasó por algo similar. Si nos paramos a pensar, preguntemos sobre otras situaciones, nos informemos y reflexionemos, es muy probable que veamos como nuestras peores pesadillas tienen pocas opciones de hacerse realidad, ya que son simples exageraciones de nuestro cerebro.

Escena de Good Will Hunting. Miramax Films.

Lo de escuchar las historias de otras personas me lleva al segundo consejo. Para ello, de nuevo, es importante disponer de un momento y lugar en el que podamos pensar tranquilamente. ¿Lo tienes? De acuerdo, pues llegó la hora de practicar el ileísmo. Esto consiste en hablarse a nosotros mismos, pero en tercera persona. De manera práctica, imagina que no son tus problemas, si no que es una amiga quien te los está contando. ¿Qué le dirías? ¿Qué consejos le darías? ¿Serían los mismos que te estás dando a ti mismo/a? Intentarías hacerle entrar en razón, ¿verdad? Hablarnos desde otro punto de vista, puede resultar beneficioso, ya que como ya defendió Epicteto, a veces no es el problema en sí, sino como lo tratamos, el origen de nuestro desaliento, ya que ciertas de nuestras creencias son irracionales.

Llegamos así al tercer punto. A estas alturas ya habrás identificado un lugar tranquilo en el que pensar. Intenta aquí, dedicar un tiempo a imaginar el futuro que deseas. ¿Qué objetivos – dentro de lo alcanzable – puedes ponerte para llegar a donde deseas? Volviendo a donde estás ahora, ¿qué obstáculos ves en tu camino? Esto se conoce como contraste mental. Alternar visualizaciones positivas de lo que deseas conseguir, y donde estás ahora, nos ayudará a identificar los obstáculos y así planificar, lo que contribuye a desarrollar la motivación que necesitas. Puedes, además, plantearte distintas opciones y compararlas. ¿Alguna vez has escuchado eso de que los momentos de incertidumbre, pueden plantearse como crisis, o como oportunidades? Pues de eso se trata, de nuevo, depende de qué gafas llevemos puestas para ver. En este caso, la incertidumbre puede causar que nos esforcemos más.

El caminante sobre el mar de nubes. Caspar David Friedrich.

El cuarto consejo implica cuantificar esos obstáculos, o el progreso hacia la posición que has imaginado. De forma simple, podemos hacer una lista con los objetivos a cumplir. Ojo, estos objetivos (que vienen del punto previo), han de ser lo más realistas posibles, y hemos de ponernos un límite temporal para ello (por ejemplo, postular a 5 ofertas de trabajo esta semana; o salir a correr media hora los lunes, miércoles y viernes). Esto hará que nuestra atención se centre en la consecución de esos objetivos, lo que nos ayudará a planear y aumentar nuestra productividad, y con ello nuestra motivación. Así, contribuiremos a aumentar nuestros niveles de autorregulación.

Ahora, tras estas cuatro formas de lidiar con la incertidumbre basadas principalmente en el raciocinio, viene la quinta y no menos importante. Para no obsesionarnos con la situación que nos genera incertidumbre, es esencial que podamos desconectar. Esto puede hacerse de varias maneras: haciendo deporte, practicando una afición que nos distraiga como leer, dibujar o hacer manualidades, apuntarse a alguna actividad social, etcétera. Esto nos permitirá desviar nuestra atención, durante unas horas, al foco de la incertidumbre, aliviando nuestro estado anímico, al menos de forma momentánea. Nuestro bienestar mental, es muy importante, y desconectar en estos casos resulta beneficioso para ello.

Resumiendo, estas cinco formas que pueden ayudarnos a afrontar periodos de incertidumbre, ya que están enfocadas a controlar nuestras emociones, aunque también existen otras. Se listan a continuación, las descritas en este artículo:

  • Intenta racionalizar, consulta datos o experiencias similares de otras personas.
  • Practica el ileísmo, háblate como si le estuvieras dando consejo a una persona amiga.
  • Imagina donde quieres estar en el futuro, compara con donde estás e identifica los obstáculos en tu camino.
  • Haz una lista con objetivos realistas, que puedas cumplir en un periodo de tiempo (días, semanas o meses) establecido.
  • Practica actividades que te hagan desconectar de los pensamientos.

La incertidumbre da miedo, sí. Sin embargo, es inevitable, y por ello hemos de saber lidiar con ella. Por ello, conviene ser conscientes, intentar frenar los pensamientos negativos y saber que también puede crear oportunidades, e incluso disparar nuestra creatividad. Sin incertidumbre, no habría sorpresas y nuestro camino sería una línea recta. La incertidumbre le da giros, subidas y bajadas.

Puedes leer más sobre estos temas en:

Goleman, D. (1995) Inteligencia Emocional. Estados Unidos. Kairos.

Morosanova VI, Bondarenko IN, Kondratyuk NG. Regulatory Resources and Emotional States in Overcoming Difficulties of Self-organization During Lockdown. Psychol Stud (Mysore). 2021;66(3):280-290. doi: 10.1007/s12646-021-00611-0. Epub 2021 Jul 18. PMID: 34305182; PMCID: PMC8286645.

Oettingen G, Mayer D. The motivating function of thinking about the future: expectations versus fantasies. J Pers Soc Psychol. 2002 Nov;83(5):1198-212. PMID: 12416922.

Robotham, D. and Windon, S. (2023) Utilizing emotional intelligence to lead during uncertainty, Penn State Extension. Available at: https://extension.psu.edu/utilizing-emotional-intelligence-to-lead-during-uncertainty (Accessed: 28 May 2024).

Santandreu Lorite, R. (2021) El arte de no amargarse La vida: Las Claves del Cambio Psicológico y la transformación personal. Barcelona, Spain: Grijalbo.


Smørrebrød: El Sándwich Abierto Danés

Smørrebrød varios. Home by Bianca.

El smørrebrød (smør: mantequilla y brød: pan), también conocido como sándwich abierto es, probablemente, el plato más popular a la hora de la comida en Dinamarca, así como de los más sencillos de preparar. Ello lo hace, a su vez, uno de los principales reclamos gastronómicos del país.

¿Qué es el smørrebrød?

Se trata de un plato tradicional danés, y consiste en una rebanada de rugbrød, pan de centeno denso y oscuro, tan cubierta con distintos ingredientes que apenas se ve. En primer lugar, se esparce una capa de mantequilla sobre el pan. Sobre ésta, se colocan varias capas de ingredientes dependiendo del tipo de smørrebrød que queramos. Entre los ingredientes más comunes podemos encontrar patata con mayonesa, huevo cocido, arenque marinado, cebollino, el típico paté de hígado de cerdo (leverpostej), gambas cocidas, lechuga, fiambres, remolacha, cebolla frita, y salsas de varios tipos, entre otros. Las combinaciones de ingredientes son innumerables, permitiendo una amplia variedad de sabores y texturas.

Orígenes

Al parecer, losorígenes del smørrebrød se remontan a la Edad Media, cuando el pan de centeno era un alimento básico. Su origen se remonta a la agricultura: las personas que trabajaban el campo se llevaban un par de simples rebanadas de pan para su jornada laboral, así como alimentos fáciles de transportar, sobras o alguna verdura que encontraban. A la hora de comer, colocaban los ingredientes uno encima de otro sobre cada rebanada; creando un plato sencillo pero lleno de energía.

Así, en sus inicios lo consumía principalmente la clase trabajadora, pero con el tiempo ganó popularidad entre todas las clases sociales, convirtiéndose en un plato básico y muy representativo en la cultura danesa a finales del S. XIX. A lo largo de su historia, el smørrebrød ha evolucionado, con nuevos ingredientes y combinaciones.

Tipos de smørrebrød

Existen infinitas variaciones de smørrebrød, cada una ofreciendo un sabor particular. Algunos de los tipos más populares son:

  • Roast Beef, en rodajas finas cubierto con salsa remoulade, cebolla frita crujiente y rábano picante fresco.
  • Arenque encurtido servido con aros de cebolla roja, alcaparras y una cucharada de salsa de mostaza cremosa.
  • Huevo y Camarones, con los huevos duros cortados en rodajas y dispuestos con camarones pelados, mayonesa y eneldo.
  • Paté de hígado (leverpostej) cremoso extendido generosamente sobre el pan y adornado con tocino crujiente y rodajas de pepinillo.
  • Vegetariano, combinaciones como aguacate, rábano y brotes con un chorrito de vinagreta de limón ofrecen una alternativa deliciosa.

En mi caso, he preparado los que aparecen en la foto:

A la izquierda, smørrebrød de canónigos, rábano, trucha ahumada, pimienta, rábano picante y limón; al medio, rúcula, remolacha, arenque ahumado al curry y perejil; a la derecha, lechuga, huevo, gambas y mayonesa (no he podido resistir y le he agregado un poco de kaviar, ingrediente sueco que tenía por casa).

Si ya vivís o tenéis pensado visitar Dinamarca, acordaos de probar una rebanada de esta rica cultura, bien dando manga ancha a la creatividad en casa, o probándolo fuera. Hay muchos restaurantes, puestos o pequeños negocios que ofrecen una gran cantidad de smørrebrød. Cualquier restaurante de comida típica danesa los incluyen en su menú.

En Copenhague, destaca Palae, que presenta una experiencia única, ya que los comensales se han de servir el smørrebrød que deseen, entrando a la cocina de este original pub de jazz y sirviéndolos por sí solos. Ida Davidsen ofrece también algo muy auténtico, al ser un restaurante cuyo modelo comenzó allá por 1888, cuando Oskar Davidsen abrió un estableciminto ofreciendo no menos que 177 smørrebrød diferentes, y no han parado desde entonces.

Un fin de semana en Roskilde

A unos 30 kilómetros al oeste de Copenhague, en la orilla serena de un fiordo testigo de incursiones vikingas, se encuentra Roskilde, una ciudad medieval desplegada a sus orillas, en un paisaje donde la historia se funde con la belleza natural. El mencionado fiordo, escenario estratégico para la navegación vikinga, establece el telón de fondo para una ciudad rica en patrimonio, capital del Reino de Dinamarca desde el S. XI hasta 1443.

Actualmente es la décima ciudad del país en número de habitantes (52.580), y segunda en Zelanda después de Copenhague y su zona metropolitana. Roskilde es, hoy en día, un centro educativo y tecnológico. Aquí se ubica Risø, un centro de investigación en energía renovables perteneciente a la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU), así como la Universidad de Roskilde (RUC), entidad educativa que ofrece distintos estudios de Grado, Máster y Doctorado entre humanidades, y ciencias sociales y naturales. En cuanto a empresas, varias del sector IT y consultoría tienen oficinas en la ciudad, y CHR Hansen, importantísima empresa nacional del sector agroalimentario, tiene en Roskilde su principal centro productivo.

Catedral de Roskilde.

En esta excursión nos sumergiremos en los orígenes, la historia vikinga y el ambiente contemporáneo de Roskilde, a través de cinco paradas imprescindibles.

Orígenes e historia vikinga

Tenemos conocimiento de Roskilde desde la Era Vikinga (793-1066 DC), durante la cual los vikingos vivieron una época de exploraciones a gran escala, colonialismo, conquistas y comercio a través de Europa y casi con toda seguridad llegando a Norte América, aunque sin establecer allí colonias duraderas. La ciudad fue fundada por Harald Blåtand (en inglés, Bluetooth), 936-986 DC, rey de Dinamarca y Noruega que efectivamente, da nombre al popular sistema de envío de archivos.

Mapa de Roskilde en la antigüedad. Dansk Center for Byhistorie.

Coincidiendo con su estatus de Capital del Reino, Roskilde rápidamente se convirtió en un centro de comercio escandinavo con rutas establecidas para ello, tanto por mar como por tierra. Su ubicación, prácticamente en la parte central de Zelanda y con salida al mar báltico a través de su fiordo, contribuyó también a convertirla en un lugar clave para las singladuras vikingas.

A poco más de un kilómetro del fiordo, en el centro del casco antiguo, se erige la Catedral de Roskilde, listada como patrimonio mundial por la UNESCO e iglesia más importante de Dinamarca. Construida entre los siglos XII y XIII siguiendo un estilo gótico, aquí descansan de 40 monarcas. Esta joya arquitectónica alberga en su interior una especia de museo de historia, por lo que merece una entrada propia.

A su alrededor y partiendo de la anexa plaza mayor (stændertorvet), Roskilde cuenta con una agradable ciudad medieval cuyo centro histórico fácilmente puede realizarse a pie.

Roskilde en la actualidad

Tomamos la Catedral como punto de partida. Aquí, en el mismísimo corazón de Roskilde, el centro histórico despliega su ambiente pintoresco, con calles empedradas y edificios medievales que cuentan historias centenarias. La adoquinada calle Algade (tras su paso por la plaza principal, Skomagergade), es la principal zona peatonal del centro, por lo que está flanqueada por tiendas de artesanía, restaurantes y cafeterías. En el entorno de la plaza principal, se ubican también varios edificios antiguos y jardines por los que nos podemos relajar.

No obstante, Roskilde tiene una vitalidad que se extiende más allá del centro histórico. Ampliaciones urbanas como Musicon, donde antes había una gran industria cementera, hoy es un barrio contemporáneo, algo hipster pero familiar, también merecen una visita. Aquí encontraremos muestras de urbanismo moderno: por ejemplo, un edificio de viviendas fabricadas de contenedores marítimos, junto a espacios multifuncionales, ideales para eventos culturales o estudios artísticos. A mitad camino entre este barrio y el centro nos encontraremos inevitablemente el nuevo ayuntamiento, formado por dos edificios: el más antiguo, de estilo brutalista, diseñado por Knud Munk en 1976 y la expansión de finales de los 2000, en acero y cristal, de estilo contemporáneo. Juntos forman un escenario que bien podría aparecer en una película distópica.

Para quienes buscan experimentar la naturaleza, el paseo por el fiordo revela paisajes serenos junto al agua. La fjordstien, una larga (más de 250 km en total) ruta de paseo y bicicleta que recorre varios fiordos ofreciendo paisajes naturales, lugares para el banyo y zonas portuarias, que guardan una íntima relación con la historia y la cultura de este fiordo en particular, pasa por aquí. Siendo esta una zona marítima de cierta popularidad en Zelanda, tanto por la costa como en los bosques aledaños se celebran cada año varias carreras populares.

Alrededores del museo de barcos vikingos.

En verano, mercados al aire libre, la celebración del Festival de música de Roskilde y eventos junto al agua, llenan las calles con colores, sabores y melodías. A partir de aquí, ofrecemos con mayor detalle cinco paradas importantes que dan para pasar un fin de semana completo en Roskilde.

  1. Catedral de Roskilde: Este imponente edificio gótico, incluido en la lista de Patrimonio Cultural de la UNESCO, es un tesoro arquitectónico y la morada final de muchos monarcas daneses. Constituye la primera catedral gótica construida en ladrillo de Escandinavia. Merece la pena pagar la entrada y pasar un par de horas dentro, ya que tiene numerosas salas que convierten a la catedral en un pequeño museo de historia. Inquieta contemplar la que será la tumba de la actual Reina Margarita. Cubierta con una estructura de madera pintada en colores, será descubierta cuando fallezca.
  2. Museo de Barcos Vikingos y alrededores: Descubre la maestría marítima de los vikingos a través de las embarcaciones vikingas (cinco) mejor conservadas de todo el mundo, que se encontraron sumergidas en el fiordo en los años 60 del siglo pasado. El museo tiene además una zona al aire libre que cuenta con varias réplicas de barcos vikingas meticulosamente construidas, así como pequeños puestos de artesanía que reflejan como era la vida en aquella época. El museo queda mirando al fiordo, por lo que encontrar una ruta de paseo por naturaleza es tarea sencilla.
  3. Centro Histórico: Sumérgete en la vida cotidiana de Roskilde explorando su centro histórico y sus animadas calles peatonales, Aquí podemos observar el antiguo ayuntamiento, dar un paseo por los jardines próximos a la catedral, o tomarnos un café en la plaza mayor si el tiempo nos lo permite. La Mansión Real (edificio barroco del S. XVIII), ubicado junto a la Catedral, funciona a su vez como residencia real y alberga exhibiciones itinerantes de arte. El Museo de Roskilde queda también muy cerca, y cuenta la historia de la ciudad. Mención aparte para Lützhøfts Købmandsgaard, una antigua tienda de ultramarinos (funcionó de 1892 a 1979), que hoy en día es un pequeño y acogedor museo que muestra como era hacer la compra 100 años atrás. 
  4. Barrio Musicon. Aquí podemos encontrar actividades para todos los públicos, más allá de la arquitectura. Musicon alberga una calle construida – también – con contenedores marítimos reciclados. Pequeñas tiendas, cafeterías, una cervecería artesanal o un escenario para conciertos, entre otras, constituyen este barrio, con zonas también para practicar deporte urbano. El museo de música Ragnarock, íntimamente ligado al festival de Roskilde (el festival de música más grande de los países nórdicos, que se celebra anualmente desde 1971) y al grupo Gasolin, un clásico del rock danés de los 70, está localizado aquí. El edificio salta a la vista, prácticamente desde cualquier punto del barrio.
  5. Sagnlandet Lejre, una aldea vikinga. Técnicamente fuera de Roskilde (13 km al oeste, en la vecina Lejre), esta mezcla de museo/centro de investigación/recreación merece ser mencionada. Sagnlandet Lejre, establecida en 1964, es una aldea vikinga a escala real que promociona la historia a través de descubrimientos arqueológicos. El museo contiene el mayor salón real vikingo jamás construido, a partir de los restos que aquí se encontraron. La historia cuenta que fue en Lejre desde donde los primeros reyes vikingos reinaron en Dinamarca. En esta visita, puede contemplarse la vida en las edades de piedra y hierro, y esto implica comer, trabajar y vestir como entonces. Para los más aventurados, existe la posibilidad de pernoctar en familia.
Una parte de la aldea vikinga, a vista de pájaro. Sagnlandet Lejre.

Roskilde, con su amalgama única de historia y modernidad, invita a los viajeros a un viaje a través del tiempo. Pasear por sus calles es no solo explorar el pasado danés, sino también sumergirse en una ciudad que abraza su herencia mientras mira hacia el futuro. Descubre la magia de Roskilde, donde el pasado y el presente bailan en armonía, y considera esta ciudad como un destino imprescindible en tu estancia en Dinamarca. ¿Ya conoces Roskilde? ¿Te gustaría recomendar alguna otra parada? Te animo a que dejes un comentario.

Baño en invierno: dando la bienvenida al frío

Mar y hielo en Bornholm, Dinamarca. Febrero de 2021.

El baño en invierno, conocido en inglés como winter bathing, es una práctica común en Escandinavia. Dependiendo de la zona en la que nos encontremos, es fácil encontrar clubes de baño junto al mar que abren sus puertas todo el año, para que nos peguemos un chapuzón en estas frías aguas. Muchos incluyen una o varias saunas en su oferta y fuera de estos clubs es fácil encontrar zonas acondicionadas para pegarnos un baño rápido en invierno, ya sea en las costas danesas, suecas o noruegas: ¡solo apto para auténticos vikingos!
Su origen se remonta a algunas culturas de origen nórdico y ruso, donde sumergirse en aguas frías se consideraba una actividad revitalizante, respetada y fortalecedora. En los países escandinavos, también se ve como actividad social o de camaradería, en los mencionados clubes, o de forma independiente, como ritual de valentía y método de relajación mental y resistencia física.

¡Estás majareta! ¿Por qué te metes ahí? ¡Te va a dar una pulmonía, hijo! Son varias de las cosas que me han dicho, aquellas personas a las que confieso que me baño en aguas casi heladas. Es cierto, con el tiempo mis ganas, tiempo y frecuencia del baño en invierno solo han hechos que crecer. Me tiene enganchado. ¿Por qué? Lo intento explicar a continuación.

Zona de baño en Dragør, junto al puente que une el estrecho de Øresund.

Efectos del baño invernal en nuestro cuerpo

Para comenzar, conviene mencionar que la práctica habitual del baño de invierno tiene indicios de traer beneficios a las personas que la practican, especialmente si se trata de individuos con una buena forma física, aunque su práctica también puede conllevar algunos riesgos, para aquellas más inexpertas que pasan demasiado tiempo en el agua, o las que presentan problemas cardiovasculares.

Bañarse en invierno, en aguas con una temperatura por debajo 10 oC, nos lleva a una situación fisiológica muy estresante. Al entrar en contacto con el agua fría, sufrimos una especie de descargas eléctricas que nos estremecen el cuerpo y causan que respiremos con mayor intensidad y desorden, o sea, que hiperventilemos. Al mismo tiempo, los latidos de nuestro corazón se acelerarán, así como nuestra presión arterial: nuestro cuerpo entra en un pequeño estado de shock. Este shock le envía señales a nuestro cerebro: se activa en nosotros un sistema de alerta o defensa, tal y como ocurre cuando estamos ante un peligro inminente. Esto desencadena una secreción de endorfinas, serotonina y dopamina, comúnmente conocidas como las hormonas del bienestar.

A pesar de todo, lo ideal es permanecer en el agua entre uno y cinco minutos, intentando nadar un poco o caminar si tocamos el fondo. Esta mezcla de reacciones químicas y exposición a una temperatura extrema pueden causar una mejora del estado de ánimo y reducción de nuestros niveles de estrés, con el tiempo. En el agua, nuestra mente se centra en un solo pensamiento: sobrevivir. Una vez salimos y nuestro cuerpo comienza a recuperar su temperatura, suele invadirnos una particular sensación de bienestar. En cierto modo, tras esa inyección de frío y vitalidad, nuestro día solo puede mejorar. Es por ello por lo que recomiendo practicarlo por la mañana, cuando todavía nos queda día por delante.

Personalmente, me sirve para apaciguar la mente. Cuando entro en el agua, intento controlarme y aguantar un par de minutos, obviando las señales que envía mi cuerpo. Esta forma de concentración sigue cuando salgo del agua: mi cerebro se centra únicamente en ganar calor, no hay sitio para otros pensamientos. Cuando pasan unos minutos – llevar un termo con bebida caliente también ayuda – me invade una lenta sensación de calma.

Rigtige vikinger o auténticos vikingos. Torben Stender via Dragør Nyt.

Consejos para practicar el baño invernal de forma segura

Resulta esencial seguir unos pasos para comenzar a sumergirnos en agua gélida de manera segura. A continuación, los listo:

  • Siempre que podamos, es recomendable bañarnos en compañía o presencia de otras personas. Debemos acudir con ropa suficientemente abrigada y tener una toalla grande a mano.
  • Entrar en el agua gradualmente, a poder ser en un acceso mediante escaleras, nada de tirarnos al agua de cabeza.
    Podemos empezar a practicarlo en agosto o septiembre, e ir entrando cada finde de semana conforme pasen los meses, para ir acostumbrándonos hasta que llega el invierno.
  • Comenzar con inmersiones de unos pocos segundos e ir incrementando el tiempo dentro del agua, progresivamente. Nuestro cuerpo se irá adaptando así al frío.
  • Controlar nuestra respiración en la medida que nos sea posible.
  • Mucho ojo con las escaleras al entrar al agua: una superficie helada puede hacer que resbalemos. Una vez dentro del agua, no perder las escaleras o acceso de nuestro campo de visión.
  • Tener en cuenta las condiciones climáticas y evitar bañarnos en un episodio de tormenta, o con vientos o corrientes muy fuertes.
  • En caso de que optemos bañarnos entre placas de hielo, queda totalmente prohibido sumergirnos bajo éstas.

A pesar de los desafíos, aquellos que adoptamos el baño invernal experimentamos una sensación única de recompensa. Esa recompensa viene con el kick, o pico de adrenalina, y es para mí suficiente, ya que la sensación de paz posterior dura varias horas: la mente se aclara y el cuerpo se siente lleno de energía. Esta es mi respuesta a la pregunta del inicio, aquel ¿por qué te metes ahí?

Con el tiempo, algunos ven esta práctica como un ritual rejuvenecedor, y muchos encuentran un sentido de logro y bienestar que solo el invierno puede ofrecer. Y tú, ¿has probado el baño invernal? Puedes compartir tu experiencia en la sección de comentarios.

Escaleras junto a la playa en Rønne, Bornholm.

Si quieres leer más, aquí tienes varios artículos sobre el tema (el segundo es, en mi opinión, el más completo):

Gibas-Dorna, M. et al. (2016) ‘Cold water swimming beneficially modulates insulin sensitivity in middle-aged individuals’, Journal of Aging and Physical Activity, 24(4), pp. 547–554. doi: 10.1123/japa.2015-0222.

Knechtle, B. et al. (2020) ‘Cold water swimming—benefits and risks: A narrative review’, International Journal of Environmental Research and Public Health, 17(23), p. 8984. doi: 10.3390/ijerph17238984.

LaVoy, E.C.P., McFarlin, B.K. and Simpson, R.J. (2011) ‘Immune responses to exercising in a cold environment’, Wilderness & Environmental Medicine, 22(4), pp. 343–351. doi: 10.1016/j.wem.2011.08.005.

van Tulleken, C. et al. (2018) ‘Open water swimming as a treatment for major depressive disorder’, BMJ Case Reports [Preprint]. doi: 10.1136/bcr-2018-225007.