Lund, la Cambridge de Escandinavia

Lund es una pequeña ciudad de unos 100.000 habitantes, ubicada en la región de Escania (suroeste de Suecia), y una de las urbes más antiguas del país, fundada en el 990 por el rey danés Sweyn Forkbeard, ya que en aquella época Escania pertenecía a Dinamarca. Hoy en día es mundialmente conocida por su prestigiosa Universidad que cada año acoge a 40.000 estudiantes de todo el mundo. Está, además, cerca de Malmö y cruzando el puente a Copenhague: muy bien comunicada. En mi caso la visité por primera vez en verano, saliendo desde Malmö con la bicicleta, a unos escasos 20 kilómetros.

Lund tiene ese ambiente pintoresco de las antiguas ciudades universitarias, llenas de gente joven de todos los rincones del mundo, que de lunes a viernes corretea entre facultades antiguas y los fines de semana llenan los pubs y restaurantes de esa vida universitaria tan boyante que muchos añoran. Más allá del día a día, el hecho de contar con esta institución ha hecho que la ciudad albergue dos grandes entidades europeas para la I+D, el Laboratorio MAX IV de física de aceleradores y la Fuente Europea de Neutrones para la Espalación (ESS, por sus siglas en inglés).

Lund es una ciudad repleta de historia y, lo mejor de todo, es que prácticamente toda ella puede visitarse a pie, callejeando por el centro de la ciudad. Con una visita de un par de días, podemos conocer esta ciudad tan única. Podemos empezar nuestro tour en los jardines universitarios, un poco al norte de la Stortorget (plaza grande), que equivaldría al centro de la ciudad. Esta plaza, presidida por una preciosa fuente, fue diseñada por el arquitecto y académico Helgo Zettervall (1831-1907), para enlazar el principal edificio universitario con la sociedad académica. Si caminamos un poco más hacia el norte por los mismos jardines y tomando Sandgatan, nos encontraremos con otros jardines y probablemente el edificio universitario más popular, la Biblioteca Universitaria, de diseño neogótico abierta en 1907. ¡Ay! Qué ganas de volver a estudiar me entraron cuando la vi por primera vez.

Ahora, cerrando la visita universitaria y de vuelta en el centro, nada nos llamará la atención más que la Catedral de Lund, una abrumadora construcción de la Edad Media cuyas torres alcanzan los 55 metros de altura y junto al edificio principal se encuentra el fórum (un centro para visitantes) y la antigua biblioteca. Sus zonas más antiguas datan del año 1085, y se “acabó” de construir en 1145 aproximadamente. Pongo comillas en la fecha final porque, en esto de construir catedrales, nunca se sabe hasta qué punto se puede dar una por finalizada… Esta catedral, con influencia de la arquitectura italiana de la época y considerada como la mejor representación de arquitectura románica en Escandinavia, ha sufrido varias reformas a lo largo del tiempo, la última, de nuevo por el arquitecto Helgo Zettervall, que rehizo las torres a su gusto y concluyó allá por 1893.

Su interior cuenta con una amplia nave principal y dos laterales, y su planta toma la forma de cruz latina. Merece la pena bajar a la cripta, la parte del edificio que se conserva prácticamente con el mismo estado con el que se construyó en 1123. Antes de partir, debemos examinar el reloj astronómico, una auténtica obra de arte en la que se pueden calcular las fechas y festividades religiosas del periodo 1923-2123. Sí, dentro de 98 años habrá que cambiarla, cubriremos ese evento con otro artículo.

Ahora podemos caminar al este, y dirigirnos al jardín botánico. En esta zona del mundo, con un clima tan frío, el jardín botánico aparece como una suerte de oasis, lleva funcionando desde 1690 aunque cambió de ubicación en 1860 (en su primera fase estaba más próximo al principal edificio universitario. En él, podemos visitar nueve zonas climáticas a través de 7000 especies que incluyen varios invernaderos. Estupendo sitio para relejarse, leer o hacer un picnic en los días soleados de verano.

Al Noroeste del centro se encuentra otro impresionante templo religioso, la iglesia de todos los santos, que tiene ese nombre debido a que fue inaugurada el 1 de noviembre de 1891. Esta iglesia es de estilo neogótico y fue diseñada como no, por Helgo Zettervall, hay que ver la de frentes que tenía abiertos este hombre. De nuevo, el edificio cuenta con 3 naves, una principal y dos laterales, y pese a que su arquitectura puede resultar menos impresionante que la de la Catedral, su interior es algo más luminoso y atractivo.

Para ir cerrando nuestro paseo, podemos acercarnos de nuevo a la plaza grande y recorrer sus calles adyacentes, que – en épocas previas a la pandemia – cuentan con coloridos negocios y cafeterías donde podemos desayunar el típico Semla, un bollito de cardamomo relleno de crema de almendra y nata. ¡Ah! Recordad visitar el Saluhallen, mercado central donde podéis probar productos frescos y artesanales.

Finalmente, Lund también cuenta con varios museos y centros de visitantes. Por conocer más sobre el lugar que estamos visitando, recomiendo visitar dos: el Museo de Historia y el de Cultura. El primero, que forma parte de la Universidad, incluye una enorme colección arqueológica, donde podemos encontrar utensilios pertenecientes a las Edades de Piedra, Bronce y Hierro hallados en la zona.

El segundo, Kulturen, es un tour al aire libre que incluye edificios históricos que pueden visitarse. El museo surgió como consecuencia del movimiento en defensa de la vida rural, ya que a finales del siglo XIX hubo migraciones hacia las ciudades, y una parte de la sociedad temía que las tradiciones del campo pudieran perderse. El tour incluye casas de distintas épocas y estilos, entre ellas podremos pasear sobre antiguas calles empedradas y toparnos con piedras rúnicas.

Espero que la disfrutéis, y si ya habéis estado y recomendáis algún otro sitio, ¡no os olvidéis de dejar un comentario!

Publicado por bueborvi

Ingeniero Industrial especializado en Energías y Sostenibilidad vivendo en Dinamarca. Me interesan las diferencias culturales, las tradiciones escandinavas y los viajes, y me motiva como vamos a afrontar el cambio climático, el sobreconsumo de recursos y la pérdida de biodiversidad.

3 comentarios sobre “Lund, la Cambridge de Escandinavia

  1. Hej!

    Lund es una bonita ciudad típicamente sueca, con edificio de varios siglos mezclados con otros de poco años, pero sobre todo destaca la cantidad de gente joven que se ve a la hora del almuerzo y que en media hora «försvinner» ( que significa desaparecer, que es como la gente lo suele comentar 🙂 ). La mejor época para visitarla es en Mayo o Junio, cuando está embellecida por la primavera y sentarse en un parque a comer un delicioso de kardemummabullar es un lujazo.

    Recuerdo con mucho cariño mi etapa de estudiante en Lund, sobre todo los días como Fettisdag (parando en cada cafetería para tomar café y semlor con los amigos y compañeros) o la mañana que pusieron las campanas en la catedral.

    Ahora que vivo en Kalmar, se nota muy distinto y aunque en verano los estudiantes toman la ciudad, son sobre todo estudiantes suecos, no como en Lund que hay mucho estudiantes extranjeros.

    Un saludo desde Suecia

    Pablo

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      1. Hej!

        En Lund comencé mis estudios de sueco y sí, algunas anécdotas tengo guardadas como buenos recuerdos 😉 además de unos lugares escondidos donde disfrutar de un café con un bollo o pastelito casero; por ejemplo allí descubrí los Dammsugar, unas delicias suecas irresistibles [ https://pablod-gourmet.com/2012/09/26/dammsugares/ ] de los que no puedes pedirte menos de cuatro 🙂

        Un saludo desde Kalmar

        Pablo

        Me gusta

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