En esta segunda parte de nuestro recorrido por Copenhague, nos sumergimos en la modernidad y vitalidad contemporánea que la ciudad respira. Arquitectura innovadora o espacios verdes urbanos, exploraremos otras seis experiencias que capturan la esencia del Copenhague actual. Si todavía no leísteis las 6 primeras paradas en Copenhague, os animo a hacerlo antes de que sigáis por aquí. Continuemos:

7. Christiania. Megaconocido barrio hippie, donde hasta hace bien poco se podía comprar marihuana en la conocidísima “pusher Street” o calle de los camellos. Fundada en la década de 1970 por un grupo de artistas y activistas, esta comunidad autónoma ha florecido en una suerte de experimento social, certificado por el mensaje que podemos leer bajo el arco de su entrada principal, al salir “you are now entering the EU”. En 2024, tras muchos años de idas y venidas entre los habitantes y el ayuntamiento, se decidió acabar con esta actividad y la calle donde se podía comprar, como tal, ha sido desmantelada.
El barrio mantiene, sin embargo, ese encanto que muchas zonas alternativas poseen. Calles sin pavimentar, casas decoradas con coloridos murales, almacenes reconvertidos a cafés, puestos de segunda mano, casas de artesanía o puestos de comida en su plaza principal, donde también existe un escenario donde se celebran espectáculos prácticamente cada día en verano. Más allá de la zona principal donde, recomiendo dar un paseo en dirección a los lagos, donde veremos casas singulares (en algunas casas de ellas viven familias corrientes), habiendo hasta un colegio, médico, etc. Toda esta zona está alejada de la entrada principal y es menos turística.
8. Paseo por los lagos y Nørrebro. Es una de las zonas de salir de Copenhague y barrio hípster, probablemente el más culturalmente diverso de toda Dinamarca. Es el ejemplo perfecto de la transición de un barrio obrero (finales del S.XIX) a un núcleo de creatividad contemporánea, a partir de la segunda mitad del S. XX. Y es que hoy aquí conviven estudiantes, inmigrantes llegados de todo el mundo, familias y ciudadanía sénior en un ambiente que alterna cervecerías, hostales, residencias universitarias, parques familiares y tiendas tanto nuevas, como de las de toda la vida.
Podéis empezar un paseo agradable alrededor de los lagos, y cruzar el Droning Margrethe´s brø por Nørrebrogade. Blågårsgade, una de las primeras calles adyacentes, tiene un ambiente exterior animado (siempre que el tiempo lo permita), con varios pubs y sitios para cenar algo sencillo. Si seguís caminando, pasareis junto al icónico muro amarillo que alberga el cementerio de Assistens. Se puede entrar y dar un paseo, o buscar las tumbas de daneses célebres como Hans Christian Andersen o Niels Bohr, que aquí descansan.
Siguiendo por la misma Nørrebrogade, llegareis a un espacio urbano muy particular: den Røde Plads o la Plaza Roja, que cuenta con bancos, fuentes y otro mobiliario urbano traído de distintas ciudades del mundo, así como un amplio mural urbano junto al centro cultural de Nørrebro. La plaza conecta con den sorte plads (la plaza negra), con su icónico paseo de cebra en cuesta, uno de los enclaves más fotografiados de la Copenhague moderna.

9. Kødbyen o «meatpacking district». Antiguamente, dominio de carnicerías y mataderos, la zona se ha reinventado como un epicentro chic donde las viejas naves albergan ahora restaurantes, tiendas de comida especializada y algún bloque de oficinas de arquitectura innovadora, al estar reconvertidos de viejos edificios industriales. Las luces colgantes, el aroma de las parrillas y la música en las terrazas nos invitan a cenar y refrescarnos en una zona icónica para la gente joven. La zona está muy bien comunicada con la estación central por Sønder Boulevard, y esconde varios pubs o discotecas como NOHO, Halmtorvet 9 y Jolene.
10. Nordhavn. Distrito nuevo, al norte de Kastellet, y principal terminal portuaria de la ciudad. El barrio es una excelente muestra de cómo puede expandirse un área urbana (antiguamente, una zona industrial) hacia el mar, ya que esta superficie, está situada sobre cimientos construidos con diques artificiales sobre el agua, en una gigantesca obra de urbanística. Este megaproyecto comenzó en 2009, y se orientó hacia el desarrollo de canales e isletas, siguiendo los principios de la “ciudad de los 5 minutos” y otros aspectos ligados a la sostenibilidad en entornos urbanos.
Ejemplos de esto son sus innovadoras fincas, que se mezclan con espacios y terrazas verdes, en un entorno totalmente moderno donde destacan el edificio de las Naciones Unidas o las torres Portland, dos antiguos silos de cemento reconvertidos a oficinas.

11. Refshaløen. Este antiguo astillero también ha sido reconvertido en una zona comercial, al más puro estilo de películas y series distópicas como Mad Max, Waterworld o The Walking Dead. Sus almacenes y grúas antiguas contrastan con estructuras modernas y arte callejero que dan vida a este distrito. Estas antiguas estructuras albergan hoy restaurantes, puestos de comida callejera (Reffen), alguna tienda, un teatro, un rocódromo, e incluso talleres para artistas u oficinas. De nuevo, Refshaløen es una muestra de cómo reimaginar espacios urbanos y aprovecharlos mediante reutilización, en lugar de demoler y construir edificios nuevos.
Más allá de ser una zona creativa, Refshaløen (algo alejado del centro, pero al que se puede acceder en barcos de transporte público), es el lugar idóneo para terminar el día comiendo y bebiendo y junto al principal canal que marca esta ciudad. La zona queda exactamente opuesta a Kastellet, el histórico origen de Copenhague, únicamente separado por el agua, que ejemplifica el contraste entre la historia de la ciudad, y su vertiente moderna y cosmopolita.

12. Espacios verdes. Copenhague cuenta con multitud de jardines y parques urbanos en todos sus barrios, agradables para dar un paseo, dar de comer a ovejas, hacer deporte, tomar el sol o montar un picnic, dependiendo de la época del año y nuestras necesidades.
El jardín botánico junto a Nørreport y frente al Castillo de Rosenborg (que también cuenta con un jardín mencionado en la entrada anterior), contiene la mayor colección de plantas de toda Dinamarca. Su actual ubicación data de 1870, y contiene 27 invernaderos, algunos de ellos especiales, por ejemplo, el de las palmeras, que contiene una escalera de caracol de acero de 1874.
Cerca queda también el Ørstedparken, muy céntrico y que toma su nombre del físico danés descubridor del electromagnetismo, Hans Christian Ørsted. Este parque, junto a otros como el jardín botánico o el que queda junto al Statens Museum for Kunst, siguen la línea de las antiguas fortificaciones del casco antiguo, siendo sus lagos las antiguas fosas.
El parque de Frederiksberg, presidido por el palacio de mismo nombre, fueron testigos de parte de la vida de Federico VI, que nos saluda en una de sus entradas. En otros parques, como Kalvebod Fælled en Vestamager o Sydhavnstippen, podemos dar largos paseos o ciclorutas por zonas más salvajes, dar de comer a ovejas o encontrarnos con grupos de ciervos o vacas.

13. Carlsberg Byen o la Ciudad Carlsberg, en Valby. No quiero despedirme sin mencionar este complejo histórico, que incluye la antigua fábrica de cerveza (reconvertida a museo), un centro de investigación para la cerveza, propiedad del grupo, un faro, y otras zonas nuevas. Establecido a principios del Siglo pasado, en 2006 Carlsberg cerró la fábrica de esta zona y el grupo decidió reconvertir la zona. Destaca la imponente entrada de los elefantes y su torre, o la doble puerta o Dipylon.

Y hasta aquí, la segunda entrada sobre Copenhague, la capital más continental de Escandinavia. Ah, si pasáis por aquí, recomiendo que os informeis sobre el smørrebrød, el plato más típico del país, y no os marchéis sin probarlo.