Copenhague en 12 paradas (I): Historia

Copenhague es la capital de Dinamarca y por tanto, la más sureña de Escandinavia. Con algo menos de 1 millón de habitantes, es la que cuenta con un clima más benevolente y sin duda, la reina mundial de las bicicletas, compartiendo el trono con Ámsterdam.

A continuación, os propongo una lista de primeras 6 visitas imprescindibles, si queréis sumergiros en la magia e historia de esta encantadora ciudad.

1. Conjunto real en el corazón de Copenhague: comenzamos en Amalienborg (Palacio Real) que podemos observar por fuera y, con suerte, ser testigos de un cambio de guardia a mediodía – cuidado con acercarse mucho a éstos para tomar una foto: más de una vez he visto como llamaban la atención a quien lo hacía. Este Palacio es la residencia de invierno de la familia real, y consiste de 4 edificios idénticos que forman una estructura octogonal, con una estatua de Federico V a caballo presidiendo la plaza. Desde aquí se cruza a la imponente Marmorkirken (Iglesia de Mármol), a la que puede entrarse gratuitamente si no se está celebrando un servicio. Muy cerca queda la fortaleza, Kastellet, por la que podemos dar un paseo y finalizar junto a la icónica escultura de La Sirenita (Den Lille Havfrue). Estas distintas atracciones se encuentran en la Indre By (el centro de la ciudad), muy próximas unas a otras. Ah, mención especial para el museo de diseño, que queda entre Marmorkirken y Kastellet. Si os gusta el diseño, adelante, si no, recomiendo pasar a la cafetería (no está restringida a los visitantes del museo) y tomar un café o desayuno en el jardín de esta antigua mansión.

La Catedral de Mármol, Marmorkirken.

2. Explora el centro: desde Tivoli hasta Nørreport. Empezando por la Estación Central de tren, podemos pasear tranquilamente junto al parque de atracciones Tivoli. Fundado por Georg Carstensen (1812 – 1857), este parque de atracciones es uno de los más visitados del mundo, siendo uno de sus motivos su inusual ubicación en el mismo centro de la ciudad. El parque abrió sus puertas en 1843 (la entrada principal no ha variado su aspecto desde entonces) y entrar cuesta unas 150 Coronas Danesas. Las atracciones o espectáculos se pagan por separado. Desde los jardines podemos cruzar directamente a la plaza del Ayuntamiento (Rådhuspladsen), que también debido a su amplia esplanada y de nuevo su ubicación (bordeada por Hans Christian Andersens Boulevard, probablemente la avenida urbana con mayor tráfico de Dinamarca), la hace un lugar muy popular tanto para turistas como para locales, siendo escenario de distintos eventos y congregaciones. Allí podemos intentar localizar una estatua del mismo Hans Christian Andersen, o una fuente que escenifica la lucha entre un toro y un dragón. La plaza está presidida por el nuevo ayuntamiento, finalizado en 1905, que puede visitarse. El museo Nacional de Dinamarca y Glyptotetek, el primero de historia, naturaleza y fauna, y el segundo, de arte de distintos tipos y épocas (comenzó como exposición privada de Carl Jacobsen, hijo del fundador de la cervecera Carlsberg, en 1897), están muy cerca del ayuntamiento y ambos son de una calidad excepcional. Callejeando unos 10 minutos en dirección Noroeste llegamos al céntrico y animado mercado de Torvehallerne. Allí podemos encontrar puestos para tomar algo, así como pequeñas tiendas principalmente de productos gastronómicos. Eso sí, muchos de estos productos son de importación, lo que multiplica tanto su huella de carbono como su precio. Existe también, un puesto con comida típica de la isla de Bornholm, y fuera, dependiendo del tiempo, suele haber un puesto de flores y otro – enorme – de fruta y verdura. Tomarse una bebida caliente en una de sus terrazas al atardecer, es una maravilla.

Rådhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento.

3. Christianshavn y Holmen: Danish Architecture Centre, Black Diamond, la North Atlantic House y la nueva Ópera. Christianshavn es un barrio eminentemente residencial pero que contiene joyas de la arquitectura. Del lado del canal más pegado a la ciudad encontramos el Danish Architecture Centre, un centro público-privado que tiene como fin la promoción de conocimiento sobre arquitectura y entorno urbano. El mismo edificio da cabida a bloxhub, un espacio de trabajo, así como viviendas. Muy cerca tenemos Den Sorte Diamand (el diamante negro), edificio moderno que comunica con la clásica biblioteca real. Ambos pueden visitarse. Cruzando el canal (podemos hacerlo por el puente junto a Nyhavn, o en uno de los ferris que funcionan como transporte público), pasaremos a una zona más ajardinada y residencial (Christianshavn central), donde se encuentra la Real Academia Danesa de Arquitectura, Diseño y Conservación (Det Kongelige Akademi – Arkitektur, Design, Konservering), entidad de educción Universitaria establecida en 1754, y una de las escuelas de arquitectura más antiguas del mundo. La escuela se ubica, en unos barracones que antiguamente tenían uso naval, y en ella también podemos visitar exhibiciones itinerantes de arte contemporáneo. Muy cerca (imposible no verla) está la nueva Opera, una de las más modernas y caras de construir del mundo, cuyo principal arquitecto fue Hening Larsen. El edificio se completó a finales de 2004. Por dentro, cuenta con un escenario principal y otros cinco más pequeños, y, por fuera, llama la atención la fachada principal en video y acero y el impresionante tejado metálico saliente, a unos 30 metros de altura. En 2022, este último fue escenario de la competición de saltos libres de Red Bull, desde allí se lanzaban acrobáticamente al agua varios atletas – imaginaos la escena.

Verdura fresca en el mercado de Torvehallerne.

4. Kongens Nytorv, Nyhavn y el Parlamento (Christiansborg Slot). Nyhavn es un bullicioso paseo junto a uno de los canales de Copenhague, repleto de barcos de época en el agua y edificio coloridos mirando a ella, entre los que se incluyen antiguas viviendas, cafés, restaurantes y tiendas para turistas. El paseo, diseñado entre 1670 y 1675, fue la principal zona de entrada de bienes provenientes del mar hacia la antigua ciudad en Kongens Nytorv, y en aquella época era conocido por ser un ambiente propicio para los vicios de algunos marineros: juego, alcohol y prostitución. Hoy en día es una de las calles más fotografiadas de Copenhague y si el tiempo tiempo es benévolo, las terrazas de sus establecimientos se llenan. Dejando el agua a nuestras espaldas y caminando hacia el interior de la ciudad, llegamos a Kongens Nytorv (la nueva plaza real), la mayor plaza de la ciudad, diseñada en la misma época que Nyhavn por el Rey Christian V con una forma circular. Es habitual encontrar aquí exposiciones artísticas al aire libre, puestos de comida rápida o mercados de segunda mano o Navideños, dependiendo de cuando la visitemos. Además, la plaza es punto de encuentro de varios edificios importantes como el Teatro Real de 1874, el histórico Hotel d’Anglaterre o el centro de compras Magasin du Nord. Saliendo por el principal bulevar en dirección sur, llegaremos al Palacio Real de Christiansborg, uno de los enclaves turísticos más importantes de Dinamarca. A parte de ser residencia real, el complejo de edificios del castillo alberga el parlamento danés (Folketinget), así como la oficina de la primera ministra y la corte suprema, entre otras funciones institucionales. Aquí se albergan los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial del país. Existen varias modalidades para visitarla a distintos precios. Finalmente, podemos subir a la torre que preside el palacio para obtener una visión panorámica de la ciudad, de manera gratuita. En el complejo también pueden encontrarse pequeños museos y exhibiciones, así como el edificio antiguo de la bolsa (ahora mismo en proceso de restauración tras el incendio de 2024), que queda muy cerca.

Vista aérea desde la torre del parlamento.

5. Rosenborg slot y jardines adyacentes. Céntrico complejo formado por un pequeño castillo y unos externos jardines abiertos en el centro de la ciudad. El castillo de Rosenborg es un edificio de estilo renacentista mandado construir bajo el reinado de Christian IV, cuya construcción se completó en 1624. Fue empleado como residencia real hasta principios del S XVIII, y puede visitarse por unas 120 DKK. Por fuera, los jardines, originalmente privados, son hoy en día el parque urbano más antiguo y visitado de la ciudad, ofrece muchas explanadas donde echarse a leer un libro o charlar, dar un paseo o tomar un café. Tiene también algún parque infantil para los más pequeños, y a parte del castillo incluye otros monumentos y edificaciones más pequeñas. En la acera de enfrente, tenemos otros edificios históricos con sus respectivos jardines: el museo estatal de historia natural (Statens Naturhistoriske Museum) y el de arte (Statens Museum for Kunst) – este último, no solo por su contenido sino por el edificio en sí y su ubicación, es una de las mejores visitas culturales que podéis hacer en Copenhague – junto con los ya mencionados Glyptoteket y el museo Nacional.

6. Dyrehaven y Dyrehavenbakken, en Klampenborg. Ubicados unos kilómetros al Norte del centro (a unos 15 minutos en tren), encontramos el Parque de los Ciervos, que combina un paisaje de olmos centenarios con varias poblaciones de ciervos y gamos. La zona, de unos 11 km2 fue encargada por el rey Federico III en 1669, quien ordenó que la zona debía cercarse y emplearse como zona de caza para la nobleza. El parque contiene también el Eremitageslottet, unas dependencias reales completadas en 1736 que servían para la celebración de banquetes tras las sesiones de caza en el parque. En este parque podemos dar un agradable paseo, ver a la fauna desde una distancia (hay más de 2000 ejemplares en la reserva), o hacer un picnic. Junto al parque se encuentra Dyrehavsbakken, el parque de atracciones que, fundado el 1583, hace que sea el más antiguo del mundo en funcionamiento hoy en día. A diferencia del Tivoli, al recinto de Bakken puede entrarse totalmente gratis y está lleno de zonas para comer, cafés y todo tipo de atracciones. El recinto cuenta también con numerosas placas informativas que narran la historia de un lugar verdaderamente pintoresco.

Y, hasta aquí, la primera mitad de nuestra recomendación para conocer esta capital escandinava, a través de paradas históricas que esperemos acerquen algo más la tradición danesa a aquellas personas que se decidan a visitarla. En la siguiente entrada, revelaremos las otras 6 paradas imprescindibles, con un toque más contemporáneo y alguna recomendación especial.

Publicado por bueborvi

Ingeniero Industrial vivendo en Dinamarca. Me interesan las diferencias culturales, las tradiciones escandinavas y los viajes, y me motiva como vamos a afrontar el cambio climático, el sobreconsumo de recursos y la pérdida de biodiversidad.

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