Una medida, quizá la más conocida, con la que cuantificamos el cambio climático es la concentración de CO2 atmosférico. Se emplea, en numerosos estudios científicos, para evidenciar como la combustión de combustibles fósiles que los humanos realizamos para obtener energía. El Cambio Climático se ha convertido así, en una realidad con bases científicas.

El clima está cambiando, y afecta al planeta. Antes de llegar a las soluciones que tenemos para mitigar o adaptarnos sus efectos cabe preguntarse, ¿qué impactos específicos tiene sobre la tierra? ¿pueden medirse? ¿cómo?
La cuantificación de los efectos que el cambio climático tiene sobre el planeta es un reto en sí mismo. Hay predicciones, pero es difícil saber con exactitud, hasta qué grado puede afectar a ciertos sistemas como los océanos, la biosfera, los usos del suelo, etcétera. Nadie tiene una bola de cristal, y ello supone un quebradero de cabeza más para la comunidad científica, a la hora de recomendar políticas de reducción de emisiones, mitigación o adaptación, entre otras.

Con la ambición de dar respuesta a esta necesidad, un grupo internacional de científicos, bajo el amparo del Centro de Resiliencia, de la Universidad de Estocolmo, detalló el concepto de Límites Planetarios en 2009. Este grupo desarrolló una metodología, cuyo fin es evaluar el estado de salud medioambiental de la Tierra, a través de 9 indicadores que cuantifican la estabilidad y resiliencia del planeta, principalmente ante los efectos desencadenados por el Cambio Climático.
Estos nueve indicadores se enumeran a continuación:
- Cambio Climático. Se cuantifica, la relación entre le energía entrante y saliente de la Tierra, originada por la acumulación de gases de efecto invernadero (GEI) y aerosoles. A mayores emisiones de GEI, mayor radiación atrapada bajo la atmósfera, lo que causa el incremento en las temperaturas y la alteración de los patrones climáticos.
- Acidificación de los océanos. La absorción del CO2 atmosférico implica un descenso del pH de los océanos, aumentando la acidez del agua. Este proceso afecta a los ecosistemas marinos e inhibe la capacidad de los océanos como sumideros de CO2.
- Capa de ozono. La capa de ozono estratosférica protege a la Tierra de la radiación ultravioleta. El agujero (o mejor dicho, debilitamiento, por hacerse más fina) de la capa de ozono, causado por ciertos productos químicos, permite por tanto que una mayor radiación llegue a la superficie terrestre.
- Ciclos de nitrógeno y fósforo. Ambos ciclos naturales son críticos para el equilibrio de los ecosistemas. La entrada de fósforo en grandes masas de agua, como océanos y mares, así como la fijación de nitrógeno (extracción del nitrógeno atmosférico, un gas inerte), causan disrupciones en los ciclos naturales de estos elementos y su consecuente desequilibrio.
- Uso del agua por las personas. Obras en ríos, marjales, desviaciones, etcétera. Pueden provocar cambios en los ciclos hidrológicos, y en particular, su alteración en ríos y/o humedad del suelo, puedo provocar disrupciones en sus funciones como captación de carbono y biodiversidad, así como alteraciones en la cantidad y frecuencia de las precipitaciones. Se hace una distinción entre aguas verdes y azules, es decir, el agua encontrada en plantas, suelo y lluvia; y el agua fresca en ríos, glaciares, reservas o helada en los polos.
- Deforestación y otros cambios de uso del suelo. El uso o transformación del suelo para distintos usos de las personas (es decir, urbanización o deforestación, entre otras), pueden de nuevo alterar sus funciones ecológicas como la captura de carbono, la humedad relativa del suelo y su impacto en ciertos ecosistemas, etcétera.
- Pérdida de biodiversidad. Aquí se mide el alcance y el tipo de ecosistemas, organismos y medios ambientes afectados por las actividades de los seres humanos en el planeta. La biosfera tiene la habilidad de co-regular el equilibro planetario, así como los ciclos químicos, sobre la tierra. Con la pérdida de biodiversidad, y, en parte, la extinción de especies puede causar un declive en la integridad de la biosfera.
- Contaminación de partículas en atmósfera. Se trata del incremento de partículas en el aire, directamente como consecuencia de actividades humanas o de fuentes naturales causadas por alteraciones en el clima (incremento de las temperaturas, o modificaciones de los patrones de precipitación).
- Contaminación química. La introducción, a raíz de las actividades de los seres humanos, de sustancias químicas sintéticas (por ejemplo, microplásticos o contaminantes orgánicos), materiales radioactivos (residuos radioactivos, armas o accidentes nucleares) e intervenciones en procesos evolutivos (como por ejemplo, organismos genéticamente modificados), entre otras.
Habitualmente, pueden verse representados por un gráfico circular, y dependiendo del color y amplitud de cada parámetro, puede verse si se ha excedido o no, dentro de un límite establecido como el umbral de operación seguro o safe operating space, establecido por la comunidad científica. En el siguiente diagrama, puedes ver esta representación y como en 6 de los 9 parámetros se sobrepasa este umbral.

El Centro de Resiliencia mide por tanto los límites planetarios, indicando cuáles se han superado y el margen de maniobra restante, basándose en estos parámetros. Los Límites Planetarios han sido utilizados por la ONU, la UE y otros organismos para elaborar políticas climáticas, y sirven como base para una serie de otras teorías relacionadas con el clima.
Puedes informarte más visitando los siguientes enlaces:
Artículo científico sobre la medida de concentración de CO2 que lleva midiendo la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los EEUU desde 1958 y lo que representa, https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-atmospheric-carbon-dioxide
Artículo científico sobre el estado actual de los límites planetarios: https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adh2458
Enlace a la página principal de los límites planetarios dentro del Centro de Resiliencia de la Universidad de Estocolmo: https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html